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Aceite de Cannabis

Aceite de cannabis en 3 pasos

Del dicho al hecho, hay mucho trecho. Pocas veces, se incumple un dicho tan rememorado. Sin embargo, en esta ocasión, nuestra experiencia te confirma que elaborar tu propio aceite de cannabis es más simple de lo que pensás y el trecho, es corto, ¡muy corto!

Aunque es muy importante respetar las cantidades indicadas y cumplir con las medidas de higiene, elaborar tu propio aceite de cannabis, donde prime la calidad del producto final y sus cualidades terapéuticas, tiene más de artesano que de científico.

Lo recién expresado, no disminuye en absoluto la eficacia de los efectos medicinales de este macerado, que una vez culminado su proceso de elaboración,  en un oscuro gotero de vidrio, aguardará a ser utilizado para mitigar  los síntomas de diversas afecciones, que los dolientes (puede ser los pacientes, los usuarios, los enfermos), sentirán como un aliviador rayo de luz.

Preparación del aceite de cannabis:

El primer paso es conocer qué materiales necesitás y, en especial, qué flor es la indicada para ayudarte con tu afección. En GOOD BROTHERS podemos brindarte los mejores consejos y darte esta breve lista de materiales que podés conseguir fácilmente. ¡Date una vuelta por acá!

Materiales:

  • Pulverizador con preparado para higienizar (70% alcohol y 30% agua).
  • Caja de guantes de látex.
  • 100 cm3 de aceite de oliva o aceite de coco.
  • 5 gr. de cogollos u hojas que contengan resina.
  • Olla con agua.
  • Dos frascos estériles de 500 ml, uno tiene que soportar altas temperaturas y contener tapa, el otro conviene que tenga boca ancha para facilitarte la labor del colado.
  • Colador de tela.
  • Jeringa o mini embudo.
  • Goteros estériles.

El segundo paso, previo a higienizar todo lo que vas a utilizar, por supuesto, incluidas tus manos,  es cortar con los dedos o con tijera los cogollos u hojas.

¡Atentos: no picar! Solo desmenuzar. Los vas depositando en el recipiente de vidrio de 500 ml. , agregás el aceite, y cerrás la tapa. Prepará la olla con agua, depositá el frasco y calentá a baño maría, durante una hora y media, manteniendo la temperatura entre 80° y 100°. Cada media hora agitá el frasco  manualmente, ¡cuidado que quema! Usá manopla.

El tercer paso, una vez que el frasco esté frío, utilizando el colador de tela colás la preparación volcándola en el otro frasco. Podés sujetar el colador, apretando, para que la preparación escurra mejor. Por último, utilizando jeringa o mini embudo, llenás los goteros y los conservás en lugar fresco y resguardados de la luz.

Y va el toque especial, que podrá parecerte loco, ¡pero no lo es! El secreto de un buen aceite de cannabis, además, obviamente, de que utilices flores de calidad porque te garantizan terpenos de alto valor, es la buena vibra que le ponés cuando lo preparás. La misma vibra que usamos en GOOD BROTHERS Grow Shop para compartirte estas palabras.

Y… ¿sabés qué?

¡La energía entre hermanos se siente!